
jueves, 28 de septiembre de 2017
Experiencias de verano: Colonias de Siloé

Experiencias de verano: Tanzania
Os presentamos la experiencia de verano de Jesús Llopis en
Tanzania, nos ofrece la entrevista que realizó para la revista diocesana
"Iglesia en Jaén".
Esta quincena hablamos con... Jesús Llopis,
seminarista.
Este año empieza cuarto curso en el Seminario
diocesano de Jaén. Su inquietud vital, sus ganas de entrega a los más
desfavorecidos y su espíritu aventurero lo han llevado este verano a vivir una
de las experiencias más impactantes y profundas que hasta ahora ha tenido:
viajar a Tanzania para llevar a cabo labores de misionero. Ver a Cristo en los
más desfavorecidos ha sido su misión, y ésta ha sido su experiencia...
1. ¿Jesús,
cómo, cuándo, con quién y sobre todo, por qué decides ir a Tanzania?
Muchas veces había hablado con dos de mis mejores
amigos –Álvaro Fernández-Martos y
Nacho Sáez– sobre las ganas de vivir
una experiencia misionera en África. Nacho ya había estado dos veces en Guinea
y, por sus comentarios y fotos, era evidente que merecía la pena vivir
algo así, a pesar de las fatigas que quizá también eran de esperar.
A finales de diciembre me llamaron para decirme
que habían decidido ir a Tanzania durante las vacaciones de verano. Allí había
unos curas misioneros de Córdoba, aunque en verdad al principio no me enteré ni
de a dónde íbamos, ni cuál era el plan, el nombre de la misión o lo que
haríamos allí. Todo eso me daba igual, me bastaba fiarme de Nacho y Álvaro,
y de las ganas de vivir un voluntariado de esta magnitud. Sabía que iban a ser
unas vacaciones muy distintas a todas las anteriores: duras, en contacto con realidades difíciles…, pero que
seguramente acabarían siendo, como ha pasado, las más enriquecedoras y
gratificantes. Eso de que hay más alegría en dar que en recibir es absolutamente
verdadero.
2. ¿Dónde
vais? ¿Cuál era vuestra misión allí?
La misión estaba en una región del norte del país
llamada Mangola, en la aldea de Barasani. Dos sacerdotes, uno diocesano de
Toledo y otro espiritano de Córdoba, la atienden desde hace más de 30 años. Su
labor allí es encomiable. ¡Cuánto han hecho por los demás y por expandir la fe!
Por dar un dato: el primer bautizado de la región llegó a los 7 años de comenzar su labor allí. Ahora, durante
nuestros primeros diez días, fueron más de treinta las personas de
todas las edades las que abrazaron la fe. ¡Más de treinta nuevos hijos de
Dios!
Nuestra función era echar una mano, aunque lo
realmente importante era ver, observar, conocer, empaparnos de aquello. El
trabajo material, como pintar el hospital y su mobiliario, desbrozar una finca,
mover piedras para construir un camino…, nos hacía sentirnos algo útiles,
pero eran cosas que cualquier negrito también podía hacer (y además, mejor y
más rápido que nosotros). El jugar con los niños e intentar corresponder a su
alegría, reír con ellos, pasear y saludar a las personas que nos
encontrábamos, o fijarnos en su
cultura y la pobreza que vivían, por simple que parezca, ha sido lo más
enriquecedor y quizá nuestra verdadera misión. Por mucho que uno intenta dejar
allí es nada en comparación con lo que se trae.
3. ¿Cómo
era vuestro día a día?
El día empezaba a las 7 de la mañana con la Misa.
Era en tanzano y nos enterábamos de poco, pero la compartíamos con la gente del
pueblo y nos hacía sentir llenos desde primera hora. Después del desayuno nos
poníamos manos a la obra con los trabajos materiales hasta la hora de comer.
Por la tarde visitábamos escuelas públicas, paseábamos, acompañábamos a los
sacerdotes en sus labores… Una tarde, por ejemplo, ensayamos con el coro de la
parroquia y el domingo algunos cantaron con ellos en Misa. Otras tardes
cogíamos un balón y nos íbamos a un descampado a jugar con los niños hasta que
conseguían agotarnos.
Cuando íbamos de un lado a otro con el
todoterreno (allí no hay carreteras, todo son caminos de tierra), al oírnos
llegar todos los niños salían corriendo a saludarnos. Solo querían decirnos
adiós con la mano y sonreírnos, a lo que correspondíamos encantados. Otros días
cogíamos la guitarra y nos íbamos a los caminos a cantar y bailar con ellos
mientras veíamos atardecer, una de las cosas más bonitas de aquellas tierras.
Recuerdo también que una vez acompañamos a uno de
los sacerdotes a dar la Unción de enfermos a un anciano que iba a morir; fue
muy impactante la serenidad y alegría con la que recibió el sacramento y la paz
que trasmitía su mirada en esos últimos instantes de vida.
4. ¿Ha
habido tiempo también para la oración, para el encuentro personal con el Señor?
Lo más bonito ha sido descubrir otras formas de
vivir la fe, que es una, pero
universal y llena de ricos matices. Quizá en el plano espiritual esto haya sido
lo más enriquecedor. A veces nos acostumbrados a hacer las cosas de una
determinada manera porque siempre nos lo han enseñado así, por rutina, por
tradición, por cumplimiento. Pocas veces nos preguntamos por qué hacemos
nuestras prácticas de piedad, y muchas veces además nos autoconvencemos de que
lo hacemos bien, o incluso de que nuestra forma es la única correcta.
Estos días, gracias a los sacerdotes misioneros y la población tanzana, hemos
visto cómo la fe y el cristianismo es, ante todo, la sencillez del amor y del
encuentro con Cristo, y no, como muchos piensan, un conjunto de normas morales
que cumplir: quien vive lo primero vive necesariamente lo segundo, porque quien
ama a Cristo quiere parecerse a Él; pero a veces vemos que hay muchos que
intentan vivir lo segundo sin haber tenido antes experiencia de lo primero, y eso
al final fracasa.
También, frente al individualismo que impera en
nuestra sociedad, allí la fe se vive mucho en comunidad. La comunidad
parroquial era un grupo de personas unidas de verdad, que vivían su fe juntas y
se ayudaban mutuamente en sus necesidades materiales y espirituales, que es
como realmente empezó el cristianismo.
La Misa del domingo era impactante. A las 7:30 de
la mañana la iglesia estaba a rebosar, no cabía un alfiler. Y para ello, mucha
gente había tenido que hacer varios kilómetros andando, durante varias horas, para celebrar y vivir su fe con
los demás. Misa de más de dos horas que se pasaba en un abrir y cerrar de ojos:
canciones festivas, palmas, bailes serenos. No entendíamos nada del suajili,
¡pero qué ganas teníamos de que llegara el domingo para compartir con
ellos la Eucaristía!
También ha sido bonito el descubrir al Señor en
esas personas que tienen muy poco, pero que son felices. Sobre todo en los
niños, que se te acercaban continuamente para tocarte, cogerte la mano,
sonreírte, pedirte que jugaras con ellos. ¡Qué bonito era dejar que los
niños se nos acercasen, incluso cuando uno ya estaba agotado del día, viendo
detrás de cada uno el rostro y la sonrisa del Señor!
Algunos intentábamos sacar también algún rato de
oración personal, a veces en la capilla de la casa y otras dando un paseo y
entrando en ese diálogo personal con el Señor a través de toda su Creación. Por
último, todas las noches unos cuantos salíamos a rezar el rosario paseando
bajo el cielo estrellado. Era la forma de acabar el día dando gracias a Dios y
pidiendo en cada misterio por las intenciones que cada uno llevábamos dentro.
5. ¿Qué
es lo que más te ha impactado?
La riqueza espiritual de toda esa gente. Son
pobres, muy pobres materialmente, pero son tan alegres y felices que dan mucha “envidia”. Aquí nuestra alegría, más o
menos, siempre está en el tener, en nuestros apegos materiales o personales, o
en el “hacer cosas”. Allí no hay preocupaciones, porque esa gente no tiene “nada de lo que preocuparse” más allá
de si ese día podrán comer, de si caerán enfermos o, si tienen hijos, si les
podrán pagar la escuela. Es verdad que son problemas de bandera, pero
también llevaderos desde la esperanza y confianza en Dios y su providencia.
¡Cuánto que aprender de esa pobreza, quizá obligada, pero a la vez llena de
alegría y desprendimiento!
6. ¿Y
tu principal aprendizaje?
Que se puede ser muy feliz siendo pobre. Es más,
que la felicidad no tiene nada que ver con el tener, sino con el ser: con el ser desprendido y vivir orientado a Dios
y preocupado por los demás. Y que cuanto
más pobre y desprendido es uno con sus cosas, con su tiempo, con su capricho y
voluntad…, más feliz puede ser también si lo hace de corazón y no por quedar
bien o aparentar. ¡Cuántos celos y envidias evitaríamos si nos preocupáramos
más por el bienestar de los demás,
aunque fuera a costa nuestra!
Fíjate, una vez tuvimos que dar unas zapatillas a
un niño. No había números pequeños para los demás y, en vez de entristecerse
porque para ellos no había, o sentir cierta envidia por el chaval al que se las
dimos, todos se fueron contentos, sonrientes, como entendiendo que ahora su
amigo tenía zapatos, aunque ellos no. ¡Qué ejemplo!
7. Frente
a la comodidad de tu vida cotidiana, cómo se vive sin móvil, sin acceso a
Internet, sin tantas cosas materiales a las que vivimos "apegados"?
Teniendo el móvil todo el día en modo avión se
vive en la gloria; también sin ver o
leer las noticias, sin estar al tanto de los últimos fichajes, sin ir “de
rebajas” o matar el tiempo ante el portátil viendo series. Te das cuenta
de que todo eso en el fondo da bastante igual, que lo importante es tener el
corazón en Dios y en los demás y no
en uno mismo. Parece que cuesta, pero allí percibes que no tanto como pensabas,
y casi brota espontáneamente entrar en esa dinámica.
Además, allí no había que aparentar nada: nadie
se fijaba en que tuvieras el último móvil;
y si los niños te lo cogían, era para reírse haciéndose selfies. También
se podía ir vestido de cualquier manera, con unos pantalones feos, rotos,
sucios o que “combinaran” poco con la camiseta. Incluso me daba igual ir con
unas sandalias horribles, pero que
eran bastante cómodas. Allí nadie te miraba raro por eso; y tú tenías entonces un “problema”
menos por el que preocuparte.
Sé que al volver a España esto ya no lo puedo
hacer. No pretendo ahora volverme un tipo raro de la edad de las cavernas, ni
cambiar el iPhone por un Nokia en blanco y negro, llevar pantalones sucios
y dejar de usar desodorante para no atraer a los mosquitos,... Pero poderlo
hacer allí ha sido otra de las experiencias bonitas que te ordenan bastante las
ideas y los deseos. No creo que se trate de desprenderse de todo, pero sí que, después de haber comprobado que
sin eso la felicidad también es posible, usarlo como es debido y evitar apegos
innecesarios.
8. ¿Te
ha ayudado esta experiencia en tu camino vocacional hacia el sacerdocio?
Mucho. Muchísimo. Otra de las cosas que me traigo
es el aprender a estar con la gente, con todos, sean como sean e incluso
teniendo por medio una barrera tan grande como es el idioma o la cultura.
Querer a todos, incluso si son de otras religiones como allí era el caso
–convivían de forma ejemplar y pacífica musulmanes, protestantes y católicos–. También me ha ayudado a vencer
prejuicios y escrúpulos espirituales y a redescubrir las raíces y sencillez de
nuestra fe, que no es otra que el seguimiento de Jesucristo a través de la
vivencia profunda del Evangelio.
Espero que algún día pueda repetir la
experiencia, que reconozco que con amigos ha sido más fácil, llevadera y
enriquecedora. Y ojalá nunca se me olvide todo esto que he descubierto allí. ¡Qué
bueno sería que muchos jóvenes se animasen a hacer algo parecido, porque merece
mucho la pena!
Experiencias de Verano: Curso de Pastoral en Madrid

El motivo principal que impulsó este curso
viene reflejado en la nueva Ratio para la formación en los seminarios, en la
cual, en el número 119 dice: «Ya que la finalidad del seminario es la de
preparar a los seminaristas para ser pastores a imagen de Cristo, la formación
sacerdotal debe estar impregnada de un espíritu pastoral, que los haga capaces
de sentir la misma compasión, generosidad y amor por todos, especialmente por
los pobres, y la premura por la causa del Reino».
Por esta razón los temas a tratar
en el curso fueron muy variados: la pastoral en el sacerdote; la pastoral en
los santuarios y peregrinaciones; la piedad popular; el turismo; la Pastoral
del Sordo; la Pastoral de la Salud (enfermedad, escucha, acompañamiento en el
duelo).
Las distintas charlas fueron
impartidas por los directores y sacerdotes colaboradores de los secretariados y
delegaciones de la Conferencia Episcopal. Dos de las experiencias que más
enriquecedoras del curso fueron poder conocer a un sacerdote sordo, el cual nos
explicó toda su labor con la Pastoral del Sordo y en su parroquia; y la visita
al Centro de San Camilo, donde pudimos ver tanto la labor de acompañamiento y
cuidado, como la de formación en la enfermedad y el duelo.
También
pudimos visitar la ciudad de Madrid; y en la visita al Centro de San Camilo en
Tres Cantos, pudimos compartir la Eucaristía y el posterior rato de convivencia
con todos los que forman el Centro (personal sanitario y docente, los enfermos
y sus familias,…).

Fueron
unos días de auténtica fraternidad y convivencia en la que pudimos formarnos en
estos ámbitos tan importantes de nuestra futura labor pastoral.
Andrés Aldarias Martos
Seminarista
Experiencias de verano: El camino de Santiago

La Delegación Episcopal de
Juventud preparó para este verano el Camino de Santiago, que un nutrido grupo
de chicos y chicas realizó durante los días 22 al 29 de julio. La ruta,
denominada Camino del Norte comprendía un largo recorrido de 120 km en cinco etapas,
desde la localidad de Villalba (Lugo) hasta Santiago de Compostela.
Desde muy pronto, ya en el
autobús la ilusión y las ganas brotaban de los mismos participantes entre
cantos y risas. El espíritu joven, la dureza del camino y los ratos compartidos
por las tardes unieron mucho a todos los miembros del grupo fraguando en un
intenso sentido de la generosidad, solidaridad y de la atención mutua para
quien necesitara algún tipo de ayuda por la dificultad inherente a la misma
naturaleza de la ruta, que exigían resistencia física así como espíritu
constante y voluntad. Esta parte del camino, no quitaba ápice a otros buenos
momentos por las tardes de descanso, diálogo y juegos con el resto de
compañeros.
Experiencias de Verano: Experto en comunicación social

En la Iglesia Católica tenemos un mensaje excelente, pero ¿sabemos comunicarlo?
La
Universidad Pontificia de Salamanca oferta una amplia variedad de cursos,
másters, postgrados y seminarios de verano. Concretamente voy a hablaros un
poco sobre el Experto en Comunicación Social, un máster de dos cursos de
duración diseñado por la Facultad de Periodismo, en el que he tenido la gran
oportunidad de participar durante la primera quincena del pasado mes de julio.
Dos de los principales objetivos que el curso
pretende conseguir son proporcionar herramientas y habilidades comunicativas
para la tarea pastoral y completar la formación de los laicos, religiosos y
sacerdotes en el campo de las Comunicaciones Sociales.
De entre los diversos y ricos contenidos ofrecidos
destacaría los talleres de producción editorial, la producción televisiva,
taller de radio,…así como la importancia de las emociones y la comunicación, la
publicidad en la Iglesia, técnicas y estrategias marketing viral audiovisual, la creatividad
audiovisual, la producción y difusión de contenidos religiosos en distintos
soportes audiovisuales,
sin olvidar tanto la lección inaugural ofrecida por el Obispo D. Jose Ignacio
Munilla, como la conferencia de clausura dirigida por el Obispo D. Raúl
Berzosa.
martes, 26 de septiembre de 2017
Carta del Delegado de Vocaciones con motivo de la Exposición Vocacional "ENREDADOS"
25 de septiembre de 2017
A los sacerdotes,
religiosos/as,
y profesores de religión.
A los sacerdotes,
religiosos/as,
y profesores de religión.
Ante el nuevo Sínodo de los Jóvenes y la Vocación, nuestro obispo D. Amadeo propone hacer una
amplia Campaña Vocacional durante el Curso 2017-18 con el objetivo fundamental de dar a conocer la Vocación específca del sacerdocio.
amplia Campaña Vocacional durante el Curso 2017-18 con el objetivo fundamental de dar a conocer la Vocación específca del sacerdocio.
Para ello, La delegación episcopal de Vocaciones y nuestro Seminario Diocesano de Jaén propone como instrumento de acogida de niños, adolescentes y jóvenes, organizar una Exposición Vocacional en las instalaciones de nuestro Seminario Diocesano, con el fin de que los destinatarios puedan recibir: Una catequesis vocacional; una presentación de nuestra Comunidad que vive y se forma en la escuela de Jesús; el testimonio de nuestros jóvenes seminaristas, y una oración vocacional como parte integrante de la exposición, así como una parte concreta destinada a compartir mediante una convivencia.
Oraciones y Convivencias Vocacionales para el curso 2017/18
Comienza un nuevo curso y el Seminario junto con la Delegación Diocesana de Vocaciones pone a vuestra disposición las nuevas fechas para las oraciones y convivencias vocacionales. El presente cartel expresa la realidad en la que vivimos, conectados al móvil prácticamente muchas horas al día, también como cristianos que somos debemos estar muy conectados con el Señor y ser colaboradores suyos y pedirle que nos siga mandando nuevas vocaciones, del mismo modo nos invita a invitar a muchachos jóvenes para que puedan tener una experiencia fuerte para desubrirsu vocación. El cartel además presenta información sobre la inminente exposición vocacional "ENREDADOS" que el próximo mes de octubre se inaugurará en el Seminario y contiene las nuevas redes sociales de la Delegación Diocesana de Vocaciones. Sigamos unidos en la oración y compartamos todo esto, entre todos se puede mejor.
lunes, 25 de septiembre de 2017
Convivencia de Inicio de Curso 2017
Los pasados días 17 al 21 de septiembre la comunidad del Seminario Mayor, tras los ejercicios espirituales de inicio de curso, viajábamos a la localidad costera de Algarrobo en Málaga para tener una convivencia de inicio de curso en la que los formadores nos presentaron el nuevo plan de formación para nuestro seminario actualizado tras la publicación del documento "El don de la vocación presbiteral" por parte de la Congregación del Clero; y no sólo eso sino que también revisamos el curso pasado y nos informaron de las novedades de este curso, todo ello acompañado de un clima de ilusión porque un año más caminamos en el Seminario. Estuvimos en la casa diocesana de "Trayamar" y durante esos días en los que vivíamos en comunidad visitamos también la localidad de Nerja y Frigiliana para disfrutar de su ambiente y belleza. Han sido sobre todos unos día motivadores para empezar con "buen pie" nuestro nuevo curso. Le damos gracias al Señor por todo ello.
ALBUM DE FOTOS CONVIVENCIA INICIO CURSO 2017
martes, 1 de agosto de 2017
Nuestros compañeros Cándido, Jesús y Pepe realizan el mes de Ejercicios Espirituales en Loyola

El pasado mes de julio, los tres
seminaristas que hemos finalizado el quinto curso del Seminario, Jesús, Cándido
y Pepe, nos dirigíamos a Loyola para realizar los ejercicios espirituales de
mes. Con mucha ilusión viajamos al norte de España para tener un tiempo fuerte
de dedicación y encuentro con el Señor, iniciativa que surgió de nosotros
mismos en el contexto de nuestra formación como futuros sacerdotes. Un total de
23 personas, entre ellos sacerdotes, religiosas, laicos y seminaristas,
provenientes de distintas nacionalidades nos reuníamos en la casa de
espiritualidad de Loyola para hacer esta peculiar y especial experiencia
acompañados por el que fue el fundador de la Compañía de Jesús, San Ignacio de
Loyola, un santo que se encontró con Dios y dejó a la Iglesia un buen legado
con sus ejercicios espirituales, para acercar a los fieles a tener un encuentro
con Dios y dejarse reubicar y querer por Él.
Durante estas cuatro semanas de
ejercicios espirituales cada uno de los ejercitantes ha tenido su proceso
personal de encuentro con Dios viviéndolo también en fraternidad, como Iglesia
que camina, y que junto al silencio ha podido ir descubriendo cómo el Señor a
través también de las distintas mediaciones que nos va poniendo nos va
confirmando su llamada e invitando a seguirle más de cerca, configurándonos con
sus sentimientos de amor y misericordia para llevar el Amor de Dios a sus
criaturas.
También en este mes, cada semana en
el día de descanso tuvimos la oportunidad de hacer varias excursiones y conocer
la historia, la tradición y la belleza de aquellas tierras de San Ignacio.
Especial fue el viaje al Castillo de Javier para conocer la casa de otro de los
primeros jesuitas y compañero de San Ignacio, San Francisco Javier. Aquí se
custodia el famoso Cristo sonriente del S.XIII. Después visitamos el Monasterio
de Leyre en Navarra. También visitamos en otra semana el Santuario de Nuestra
Señora de Aranzazu, patrona de Guipúzcoa.
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