
Nuestro stand estaba decorado con una red, que simbolizaba la tarea que la Iglesia tiene para rezar por las vocaciones sacerdotales, es una red que se ofrece a todos los chicos, ahora hace falta la respuesto de jóvenes para seguir al Señor en esta vocación. Además presentábamos al Seminario como "EL CORAZÓN DE LA DIÓCESIS", y es que ciertamente el futuro de una Iglesia particular se encuentra en el Seminario. Sin sacerdotes la Iglesia no puede seguir su evangelización. Son muy necesarios hoy en día junto con los laicos para seguir trabajando y anunciando a Jesús.


